Un hombre fue condenado tras acosar a su exnovia mediante un perfil falso en la aplicación de citas Tinder. Usando el nombre de la víctima, envió mensajes a numerosos hombres incitándolos a acudir a su domicilio bajo la falsa premisa de que ella deseaba participar en una supuesta «fantasía de violación».

La investigación reveló que al menos 18 hombres se presentaron en la casa de la mujer, quien debió aclararles que se trataba de un caso de acoso. El acusado, Asad Hussain, de 36 años y residente en el pueblo de Cheadle, Reino Unido, fue condenado el lunes 29 de junio a ocho años de prisión. Además, se le impuso una orden de alejamiento por 15 años. En una audiencia anterior, Hussain había sido declarado culpable de acoso que provocó alarma o angustia graves, así como de agresión con lesiones.
El origen del hostigamiento se remonta a abril de 2024, cuando Hussain contactó a la víctima bajo la identidad falsa de «Mick Renney», según informó la Policía de Cheshire. Su conducta se volvió cada vez más controladora, llegando a tocar el timbre de su domicilio durante dos horas porque un amigo la visitaba, retirándose solo tras la intervención policial solicitada por un vecino.
La relación terminó un mes después, luego de que la víctima descubriera que Hussain le había quitado el teléfono para revisar sus conversaciones. Además, él comenzó a interrogala insistentemente sobre posibles relaciones con otros hombres. La situación empeoró cuando, tras devolverle el celular, Hussain intentó impedirle entrar sola al baño; al resistirse ella, la empujó hasta hacerla caer al suelo y le arrebató nuevamente el dispositivo.
Un mes después de la ruptura, en julio de 2024, Hussain creó un perfil falso en Tinder con el nombre de la mujer. Desde esa cuenta envió mensajes a otros hombres describiendo supuestas preferencias sexuales de la víctima e invitándolos a presentarse en su domicilio. En una sola noche, llegaron cuatro hombres que recibieron mensajes prácticamente idénticos, en los que se les indicaba que si ella decía «no», significaba que lo deseaba más. Algunos mensajes aseguraban que la víctima buscaba participar de una «fantasía de violación» y quería ser «maltratada».
El detective Keith Terrill calificó estos hechos como el inicio de un intento por desatar «un horror absoluto». La Policía de Cheshire describió la investigación como uno de los casos más inquietantes a los que se ha enfrentado.
La tensión aumentó en septiembre de 2024, cuando un hombre empujó con fuerza a la víctima al abrirle la puerta, rompió un cristal e intentó ingresar a la vivienda. Al explicar que no entendía lo que sucedía, ella observó que el agresor mostraba mensajes de la falsa cuenta de Tinder en los que se indicaba que la puerta principal estaba abierta y que debía empujarla porque estaba atascada. En otra ocasión, mientras la mujer trabajaba, un hombre logró entrar en la casa, permaneciendo varios minutos dentro mientras su hija adolescente estaba sola en el piso superior; luego se retiró sin que ocurrieran más incidentes.
Tras conocer la verdad, varios de los hombres contactados por el perfil falso colaboraron voluntariamente con la policía, entregando información para la investigación.
La identificación del responsable comenzó cuando las autoridades intentaron localizar a «Mick Renney», nombre que resultó inexistente. La clave del caso fue el análisis de imágenes captadas por el timbre con cámara instalado en la vivienda, que permitieron identificar un vehículo registrado a nombre de Asad Hussain y asegurado por su empresa. A partir de esta pista, se reconstruyó la maniobra.
La investigación pasó a la Harm Reduction Unit, equipo especializado de la Policía de Cheshire en delitos de acoso. Se descubrió que Hussain tomó múltiples medidas para ocultar su identidad, como cambiar la matrícula de su vehículo, usar distintos teléfonos para separar su identidad falsa y la cuenta de Tinder, eliminar dispositivos al ser investigado, restaurar de fábrica sus teléfonos personales e intentar borrar sus datos del registro mercantil de su empresa.
Finalmente, fue detenido el 6 de octubre de 2024 tras ser localizado en Cumbria. En marzo de 2025 se le imputaron formalmente los cargos de acoso generador de alarma o angustia graves y agresión con lesiones. Pese a las pruebas, negó en todo momento su responsabilidad.
Tras la sentencia, la víctima expresó el impacto sufrido por ella y su familia: «Agradezco la condena impuesta hoy al señor Hussain; esto me brindará algo de paz en los próximos meses. Sin embargo, ninguna sentencia borra el enorme impacto que su comportamiento ha tenido en mí y en mis hijas». Concluyó afirmando: «Nadie tiene derecho a hacerme sentir insegura en mi propia casa solo porque ya no quiero tener citas con él. Un ‘no’ debe significar ‘no’. Ahora me pregunto cuántos hombres tienen mi dirección y creen que quiero ser agredida sexualmente o algo peor».
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